<meta name='google-adsense-platform-account' content='ca-host-pub-1556223355139109'/> <meta name='google-adsense-platform-domain' content='blogspot.com'/> <!-- --><style type="text/css">@import url(https://www.blogger.com/static/v1/v-css/navbar/3334278262-classic.css); div.b-mobile {display:none;} </style> </head> <body><script type="text/javascript"> function setAttributeOnload(object, attribute, val) { if(window.addEventListener) { window.addEventListener('load', function(){ object[attribute] = val; }, false); } else { window.attachEvent('onload', function(){ object[attribute] = val; }); } } </script> <div id="navbar-iframe-container"></div> <script type="text/javascript" src="https://apis.google.com/js/platform.js"></script> <script type="text/javascript"> gapi.load("gapi.iframes:gapi.iframes.style.bubble", function() { if (gapi.iframes && gapi.iframes.getContext) { gapi.iframes.getContext().openChild({ url: 'https://www.blogger.com/navbar/1480763236487395602?origin\x3dhttp://needagoodcatchphrase.blogspot.com', where: document.getElementById("navbar-iframe-container"), id: "navbar-iframe" }); } }); </script>

¿Sí?, usted se ha comunicado
con un restaurante de mierda.
Mi nombre es Mr. Prince.

entries about chat links




Interstellar Overdrive.
Fernanda | 16 | Leo | Chile.
Orange.
7 oct 2011 // 23:15

— ¡Una sirena! ¡Una real! —Exclamó emocionada la chica de cabello azul. Jamás había visto una sirena en su vida. Bueno, tal vez, si es que había visto una; no tenía ningún recuerdo de ello.

— Claro que soy real. ¿Y tú quién eres? ¿Acaso esa vieja bruja te ha mandado a vigilarme? —C no prestó mucha atención a las palabras de la sirena, estaba demasiado concentrada mirándola.

La belleza de la chica la dejó aturdida. ¿De verdad las sirenas eran tan hermosas? ¡Ella era casi un pecado!
Quizás estaba exagerando un poco, quizás no.

Su cabello era largo y de un color naranjo claro, se movía lentamente de un lado a otro gracias al agua. Sus ojos eran azules y profundos, trataban de decir algo. Su pequeña remera azul apenas cubría sus atributos más grandes... Lo cual no era desagradable para la vista. Su cola de sirena era de un verde un tanto brillante, casi esmeralda.

Trató de no mirarla tan fijamente y decidió hablar. Pensó que ya estaba pareciendo idiota observándola de esa manera.

— Pensé que ya no quedaba nadie en este lugar... —Pero su mirada seguía fija en la sirena, simplemente no podía despegar los ojos.

— Te hice una pregunta. —Sonó bastante ruda, como si esa pregunta fuera algo de extrema importancia.

— ¿Vieja bruja? Pues, todavía no conozco a ninguna... Y no quiero. —Respondió inmediatamente y con completa sinceridad.

— No me fiaré de ti así como así... ¿Qué estas haciendo aquí? —

Esto empezaba a parecer interrogatorio.


________________________________________________________________________________                                                                                                                            

Lo dejo hasta aquí por ahora.